Los beneficios de la doble limpieza facial

Doble limpieza facial

¿Eres consciente de toda la suciedad que se acumula en tu cara? La contaminación del aire de las grandes ciudades, las bacterias que nos pasamos de una persona a otra al tocarnos la cara, o el sudor que desprendemos al hacer ejercicio o tras un día caluroso, todo ello se va acumulando en nuestra piel llegando a formar con el paso del tiempo incluso problemas mayores.

A esto hay que sumarle la suciedad que ya de por sí produce nuestra propia piel: el sebo creado por la dermis, las capas de protector solar y/o maquillaje que usamos, células muertas que al hacer la regeneración se han quedado en la superficie de la dermis, etc.

Para deshacernos de toda esta suciedad que se acumula en nuestro rostro diariamente, es importante limpiar bien nuestra piel y para ello lo ideal es hacerlo practicando la doble limpieza facial, que si aún no la conoces te aseguro que te encantará la sensación que se siente cuando la llevamos a cabo.

Es por ello que en este artículo vamos a hablar sobre como hacer un rutina diaria de limpieza facial doble, además también veremos los beneficios que nos ofrece hábito.

Doble limpieza facial

 

¿Qué es la doble limpieza?

Con orígenes en la rutina coreana de 10 pasos para el cuidado de la piel, la doble limpieza simplemente significa usar dos limpiadores diferentes -uno a base de aceite, seguido por otro a base de agua o gel- para tratar de conseguir una piel lo más limpia posible, sin irritaciones.

El método se basa en el principio respaldado por la ciencia de que el aceite y el agua se repelen mutuamente, consiguiendo así sacar la mayor cantidad posible de maquillaje y dejando la piel mucho más limpia que con solo un limpiador.

Entonces, el limpiador a base de aceite eliminará el exceso de sebo y los residuos de productos a base de aceite, como el maquillaje, o restos del protector solar; mientras que el limpiador a base de agua se deshará de cualquier suciedad que obstruya los poros que haya quedado, además de dejar los poros más limpios y cerrados para evitar que vuelva a entrar suciedad en un corto plazo de tiempo.

Entonces la pregunta es ¿cuándo se debe realizar esta doble limpieza?

¿Cuándo aplicar la doble limpieza?

Idealmente dos veces al día, una vez por la mañana y otra antes de acostarse. Esto puede prevenir la obstrucción de los poros, refrescar la piel e incluso ayudar a mitigar los síntomas de algunas afecciones de la piel, como la rosácea y el acné.

Algunas personas pueden notar que lavarse la cara dos veces al día con un limpiador es demasiado, y prefieren usar sólo agua micelar casera o un limpiador suave por la mañana, guardando sus limpiadores más intensos con ingredientes activos para la noche, esto será cuestión de comodidad y gustos personales.

Aún así pensamos que a menos que tu piel esté muy seca (en cuyo caso puedes limitar la limpieza a una vez al día), básicamente todo el mundo puede beneficiarse de lavarse la cara de una manera u otra al menos dos veces al día.

¿Cuáles son los beneficios de la doble limpieza?

La acumulación de aceite, suciedad, células muertas de la piel, protector solar y productos cosméticos puede dejar a la piel apagada, sin brillo, o con los poros obstruidos. La doble limpieza tiene como objetivo ayudarte a conseguir una piel más saludable y bonita, eliminando todas estas cosas.

Realmente hay un beneficio notable del uso de dos limpiadores diferentes debido al principio científico de que el aceite disuelve el aceite, es decir, eliminará de forma mucho más efectiva los producidos por nuestras piel y los cosméticos con base oleosa que nos pongamos en nuestro día a día.

  • En definitiva, esto significa que los limpiadores a base de aceite pueden eliminar mejor la suciedad, los cosméticos y los residuos a base de aceite, y los limpiadores a base de agua pueden eliminar mejor la suciedad, los cosméticos y los residuos que no tienen una base de aceite.
  • La doble limpieza está específicamente diseñada para ser suave y a la vez minuciosa, por lo que podríamos decir que se convierte en una rutina mucho más profesional y que por ende es mucho más eficaz llevarla a cabo.
  • Esta rutina es especialmente importante para eliminar completamente el maquillaje de alta resistencia o el conocido como waterproof, pues como tienen una base de aceite, se eliminan mejor con un limpiador de aceite, como puede ser un agua micelar.
  • Debido a que los limpiadores a base de aceite son excelentes para eliminar la suciedad y el exceso de grasa, no contienen muchos -o a veces ningún- surfactantes, que son compuestos que ayudan a descomponer y separar la grasa y la suciedad de la piel para que puedan ser fácilmente eliminados. El problema de estos surfactantes es que eliminan demasiados aceites naturales de la propia piel, alterando la barrera cutánea y resecándola.
  • En contraposición, los limpiadores a base de aceite respetan esa barrera y no despojan a la piel de sus aceites naturales beneficiosos.
  • Al ver la lista de ingredientes, descubres que tienen una gran cantidad de emolientes, que son básicamente protectores de la piel, elementos que protegen la piel de los productos químicos fuertes o agentes secantes. Por lo tanto, no dejan la piel reseca, irritada, ni tirante, lo que puede ser muy beneficioso para las pieles secas.
  • Y aunque las personas con piel grasa pueden sacar más provecho de los limpiadores con ingredientes que combaten el acné, también pueden usar limpiadores con aceite si así lo desean, siempre y cuando los productos estén etiquetados como no comedogénicos, lo que significa que no obstruirán los poros. Por lo que la doble limpieza es completamente viable para este tipo de piel si se tiene eso en cuenta.
  • Pero la doble limpieza ofrece algo más que un rostro fresco. Para muchas personas se ha convertido en un momento relajante en el que mimarse y cuidar su piel. No sólo limpiará tu rostro, sino que la doble limpieza podría convertirse en una nueva fuente de relajación y satisfacción.

El sentimiento que prevalece en Corea del Sur es que el cuidado de la piel no es una imposición, sino una tarea gratificante y esto es algo que debemos interiorizar para que el hecho de llevar a cabo una rutina sea lo más placentero posible.

Beneficios de la doble limpieza facial

 

Ejemplo de una rutina de doble limpieza facial

Después de hablar sobre todos los beneficios que tiene este hábito implantado de la cosmética Coreana, que como sabéis son pioneros en esto del cuidado facial y la belleza, seguro que estáis deseando ver algún tipo de rutina mediante la cual podáis seguir los pasos y no perderos cuando os pongáis manos a la obra.

Lo cierto es que hay muchos productos que podemos usar para hacer una doble limpieza facial, entre todos ellos tendremos que elegir aquellos que mejor nos vayan o que más cómodos nos hagan sentir según nuestro tipo de piel, pero una cosa si que debemos tener clara y es que el primer cosmético debe tener una base oleosa y el segundo una base acuosa.

No penséis que realizar una doble limpieza facial es usar cualquier tipo de producto, ya que así estaríamos haciéndolo mal y por lo tanto los resultados no tendrían nada que ver con la realidad, recordad que en este hábito solo hay una regla y es justo la que hemos dicho en el párrafo anterior.

Ahora sí, vamos a hablar de los pasos de forma breve y concisa que debemos seguir para que todo el proceso sea de lo más satisfactorio:

Primera parte de la limpieza

  1. Lo primero que debemos hacer es tener todos los productos que vamos a utilizar a mano y ahora sí, recogernos el pelo (si lo tenemos largo) en una cola o con una diadema, de esta forma evitaremos que el cabello entre en nuestra cara cuando estemos limpiando y nos moleste a la hora de aplicar los productos.
  2. Una vez que estamos completamente preparados, es el momento de usar el limpiador de base oleosa, es el que se encargará de eliminar el maquillaje más importante, los restos de cremas, protector solar, pintura más resistente e incluso el aceite natural que nuestra piel crea y que luego se queda atrapado en la superficie de esta. Este cosmético puede ser cualquiera que cumple el requisito principal: tener base de aceite.
  3. Para aplicar este limpiador lo pondremos en la piel de nuestro cutis (seco) y con los dedos iremos masajeando y haciendo círculos alrededor del maquillaje, de esta forma iremos retirando la pintura poco a poco, sin dañar la piel ni ser agresivos con los movimientos, ya que observaremos como se derrite al paso del limpiador sin tener que ejercer presión.

Segunda parte de la limpieza

  1. Una vez que hemos acabado con el primer limpiador es hora de pasar con el segundo y para ello necesitaremos un limpiador de base acuosa que se encargará de eliminar la suciedad que haya quedado en el rostro, además también retirará de nuestra cara los restos del limpiador oleoso anterior.
  2. De nuevo podemos elegir el limpiador que queramos y el tipo que mejor nos venga siempre y cuando tenga base de agua y con él repetiremos el mismo paso que con el anterior. Ponemos el producto en el rostro (con un algodón, si resulta más sencillo) y con los dedos o con el disco de algodón si queremos, vamos eliminando todo lo que encontramos a nuestro paso, suciedad, restos de maquillaje, aceites producidos por el cosmético anterior, etc. En definitiva, vamos culminando con la limpieza del rostro de forma general.
  3. El penúltimo paso será aclarar toda la piel con abundante agua, de manera que sintamos que el rostro ha quedado completamente libre de residuos y partículas de suciedad y aceites. Hay personas que prefieren no aclarar el último limpiador ya que sienten esa sensación de limpieza justo con él, por lo que este paso será optativo dependiendo de los gustos y necesidades.
  4. El último de todos es secar la piel, una acción en la que solemos pecar de brutos cuando en realidad tenemos que ser todo lo contrario, debemos utilizar una toalla (de muselina o cualquiera que sea realmente suave) e ir secando con especie de toques, nada de frotar la dermis.

Y así es como se realiza una rutina de doble limpieza facial, una vez que hemos realizado todos estos pasos, debemos seguir con nuestra rutina normal, con el tónico, la crema hidratante, etc. Lo ideal es no saltarnos ningún paso de la rutina convencional que solemos hacer, ya que todos los productos son necesarios para conseguir unos buenos resultados.

¿Tiene contraindicaciones la doble limpieza facial?

Muchas personas son reacias al hecho de usar dos limpiadores por creer que será perjudicial para la piel, que causará daños por el simple hecho de poner más de un producto (que realizan la misma función) o incluso piensan que les empeorará la dermis si esta suele ser seca o sensible, pero nada de esto debe pasar si realizamos la rutina de forma correcta.

Ahora bien, es cierto que debemos tener en cuenta varios aspectos que hay que evitar para conseguir que todo el proceso sea lo más satisfactorio posible, para ello veremos algunos puntos importantes:

  • El principal riesgo de la doble limpieza es el lavado excesivo de la piel. Lo primero que hay que tener en cuenta, sobre todo en invierno, es que la piel se reseca demasiado, por eso, si no tienes una piel grasa o con tendencia al acné, o no usas mucho maquillaje, la doble limpieza podría no ser quizás la mejor opción en esos momentos.
  • El paso más importante de la doble limpieza es usar un limpiador a base de agua para eliminar cualquier resto de suciedad o residuo que haya quedado del paso anterior, si no realizamos este último punto de forma correcta (en cuanto a la elección del limpiador se refiere) no estaría completando el proceso y por lo tanto los resultados serían diferentes. Como truco os diré que para encontrar un limpiador de base acuosa tenemos que fijarnos en su INCI y si la primera sustancia es el agua, es que ¡lo hemos encontrado!
  • Si vas a duplicar tu limpieza, es importante que prestes atención al nivel de pH de tu limpiador a base de agua. Los niveles de pH a los que me refiero son los mismos que muchos de nosotros aprendimos en clase de química, que designa si algo es alcalino/básico o ácido. Cualquier nivel de pH por debajo de 7 se considera ácido (el jugo de tomate tiene un pH de 3.5 aproximadamente), y cualquier nivel más alto es alcalino (la lejía tiene un pH de aproximadamente 12). El pH natural de la piel humana oscila entre 5 y 5.5, lo que la hace ligeramente ácida. Por eso, el uso de un limpiador en el mismo rango o en uno similar ayudará a mantener tu piel feliz, neutra y equilibrada. Si utilizas un limpiador a base de agua adecuado para tu tipo de piel, con una fórmula de pH bajo (entre 4 y 6), no habrá problemas de sobre-limpiar la piel.

Como podéis comprobar las contraindicaciones de esta limpieza no es más que algunos aspectos que debemos tener en cuenta y que si hacemos bien, no debe dar ni un solo problema, por lo que está claro que todo el mundo puede usarla sin miedo a sufrir daños que hemos estado imaginando en nuestra cabeza.

Esta técnica facial aporta numerosos beneficios y realmente ofrece una sensación increíble en la piel, cuando la probéis notaréis la enorme diferencia que hay entre un lavado normal y este. ¡Nunca más querréis dejar de llevarla a cabo!

Contraindicaciones de la doble limpieza

Espero que después de todo lo que hemos visto sobre esta tendencia implantada y que hemos adoptado de forma extraordinaria os haya gustado y además podéis realizar una rutina cuanto antes siguiendo los pasos del ejemplo que os he dejado más arriba, ahora ya solo queda que la practiquéis ¡seguro que os encantará!

Acerca del autor

miguel

Miguel Silva

Miguel ha sido siempre un apasionado del deporte. Estudió en el Institut Nacional d’Educació Física de Catalunya (INEFC) la licenciatura de Ciencias de la Actividad física y el deporte. Máster en actividad física y salud.

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