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los hidratos de carbono: que son y funcion
Alimentación

Carbohidratos: Qué son, su clasificación y su papel en la alimentación

¿Conoces bien los CARBOHIDRATOS? ¿Qué tipos hay? ¿Cómo debemos incorporarlos a nuestra alimentación? Descubre todo en Mindfit!

Los Hidratos de Carbono, los alimentos de mayor consumo en el mundo, son grupos heterogéneos de nutrientes clasificados entre los macronutrientes y están constituidos por los diferentes tipos de azúcares de origen vegetal: monosacáridos, disacáridos y polisacáridos.

En síntesis: hidratos de carbono simples como las mieles y alimentos como frutas y algunas verduras, y complejos como los cereales y las féculas.

Se les conoce también como glúcidos y constituyen la principal fuente de energía de nuestro organismo cuyas necesidades fluctúan entre un 40 y un 80% según las circunstancias de la actividad del cuerpo, y son muy abundantes en la Naturaleza.

Se les conoce también como glúcidos y constituyen la principal fuente de energía de nuestro organismo cuyas necesidades fluctúan entre un 40 y un 80% según las circunstancias de la actividad del cuerpo, y son muy abundantes en la Naturaleza.

¿Qué son los Hidratos de Carbono?

Los Carbohidratos son compuestos orgánicos que constan de hidrógeno, carbono y oxígeno estructurados en varios tipos de azúcares, desde los más simples conocidos como monosacáridos o azúcares simples como la glucosa y la fructuosa o azúcar de las frutas, los disacáridos como la sacarosa y la lactosa o azúcar de las leches, y los polisacáridos como los almidones de los cereales y los provenientes de las papas, plátanos y otras féculas. Provienen de la caña de azúcar y de verduras como la remolacha que la contienen en grandes cantidades, pero también de casi todas las demás verduras en cantidades menores.

Constituyen la fuente principal de energía que nuestro organismo necesita a cada momento durante el día o la noche, aunque en esta parte del día en mucha menor cantidad. En el cuerpo humano, la glucosa o glicemia es el azúcar que nuestro organismo ha metabolizado como una síntesis de los distintos tipos de disacáridos y polisacáridos que se han ingerido. Mantiene la actividad vital del sistema nervioso y del cerebro, además de ser necesarios para el metabolismo de las grasas.

En general, los carbohidratos son el combustible de nuestro organismo y cuando su metabolismo se trastorna definitivamente debido a su manipulación y simplificación industrial, aparecen las conocidas enfermedades de la diabetes y la hipoglucemia y otras que también están originadas en el consumo permanente de azúcares refinados.

La importancia de dosificar bien la ingesta de los Hidratos de Carbono

Una de las más importantes realidades en la salud de toda persona es aprender a consumir la cantidad necesaria de carbohidratos cada día. Hago este señalamiento porque el consumo de carbohidratos suele ser mucho mayor del que necesita el organismo y, como ya se sabe, ello es causa de las dos enfermedades mencionadas y de muchos otros trastornos, entre ellos el sobrepeso, que a su vez es causa de otros trastornos.

Las necesidades de carbohidratos en la dieta de los adultos y aún de los ancianos son menores que en los niños, en los jóvenes, en los deportistas y en las gentes que tienen un trabajo físico fuerte. Sin embargo, es más recomendable la ingesta, aumentada con medida, de proteínas de origen vegetal cuando se trata de personas que se especializan en deportes, estudiantes que tienen que esforzarse bastante y en personas que tienen trabajos exigentes de diversa índole ya que las proteínas aportan energías de gasto lento en el organismo que los azúcares los cuales se gastan en poco tiempo obligando a las personas a ingerir más.

La ingesta de proteínas de origen vegetal, de queso o yogur endulzado con miel de caña, de abejas o panela granulada, es la mejor opción nutricional para estos casos.

Ejemplos: uno o dos plátanos en buen estado e ingeridos primero, una taza de yogur natural o una porción de queso con una porción de buen pan integral y un vaso de agua es una excelente solución en esos momentos en que el hambre acosa. 

Ante situaciones que exigen alimentarse adecuadamente, toca prever esta circunstancia y preparar las comidas en casa antes de salir con los alimentos apropiados para cada jornada. No deben faltar tampoco las nueces o las almendras, las frutas secas como las uvas, las ciruelas, varias rodajas de pan integral de la mejor calidad, etc. En todo caso, lo más importante es la calidad de los carbohidratos ingeridos y la frecuencia para cada día y cada necesidad.

Un punto de necesaria consideración es la siguiente: en cada organismo, la necesidad de carbohidratos es diferente en diferentes momentos. En las mañanas unas personas los necesitan más que otras, lo mismo al mediodía y en las noches. Así mismo, las personas que ingieren más alimentos proteínicos necesitan menos carbohidratos que quienes ingieren más carbohidratos que proteinas.

El uso del término Carbohidrato

Hay una discusión acerca de este término. Unos sostienen que los carbohidratos son todos los azucares incluyendo los refinados. Otros sostienen que ese nombre es solamente para los azúcares integrales o completos porque el concepto incluye también los nutrientes de apoyo o auxiliares del azúcar como tal para su digestión y metabolismo.

Dicho de otra manera, ni el azúcar refinado que contiene exclusivamente sacarosa ni los almidones refinados deben ser denominados carbohidratos porque mediante un proceso industrial han perdido los nutrientes que en forma natural vienen agregados al componente mayoritario de los hidratos de carbono.

las funciones de los hidratos de carbono

Se dirá entonces que el concepto carbohidrato es un “término genérico” que agrupa sacáridos. En la apreciación del autor, esa designación se presta a confusiones que no permiten diferenciar el estado nutricional entre la panela y el azúcar refinado, por ejemplo, bajo la ilusión de carbohidrato que generaliza un valor nutricional que no es igual en ambos.

Estos nombres y clasificaciones están dados en forma sencilla pues no estamos considerando a fondo y por completo el tema de los carbohidratos debido a su complejidad y extensión, pero la controversia entra en revisión con alguna frecuencia en la investigación científica que viene examinando este tema desde mediados del siglo XX.

Algunas consecuencias del refinamiento de los Hidratos de Carbono

Del refinamiento industrial de los azúcares simples queda el carbono que es la materia y volumen de los hidratos de carbono. Este carbono es de muy mala calidad nutricional y no puede ser considerado como un alimento verdadero por lo que tampoco puede ser clasificado o designado como un carbohidrato.

En la digestión, los azúcares refinados pasan directamente al torrente circulatorio sin haber tenido un proceso digestivo que los descomponga en sus componentes elementales para que puedan ingresar al organismo pues esa descomposición ya se hizo mediante el proceso de refinamiento. Por ello, estos carbonos entran directamente e invaden el torrente circulatorio, pero no pueden sumarse al conjunto de los demás nutrientes para sus múltiples funciones orgánicas por haber sido desnaturalizados fuera del organismo y no descompuestos naturalmente en su interior. Pero, ¿cómo van a integrarse al concierto de funciones vitales de los otros nutrientes si están incompletos como nutrientes? ¡He ahí el problema!

Ese carbono ingerido, al estar aislado del resto de los nutrientes que ha perdido, genera un trastorno fisiológico al no ser un carbohidrato como tal; o sea, al no estar junto a los nutrientes originales que tenía antes de su refinamiento y, por lo tanto, no tiene el ambiente físico-químico para participar en el concierto bioquímico de los azúcares en el organismo. No está habilitado biológicamente para que pueda efectuar las funciones que le corresponden.

Este es, pues, un trastorno permanente en las personas que ingieren azúcares refinados constantemente, un trastorno que termina causando diabetes, hipoglicemia y otras enfermedades. Tales cristales de carbono que llegan al organismo no pueden incorporarse normalmente al conjunto de la actividad nutricional de los demás nutrientes porque, al estar incompletos causan una gran cantidad de trastornos sistemáticos que originan los problemas señalados por los investigadores. Son otros tantos daños causados en el organismo por la sacarosa como los infartos, el cáncer, etc. y no solamente la diabetes y la hipoglucemia.

Richard Passwater sostiene que el consumo excesivo de sacarosa es causa significativa de cáncer, infarto y otras enfermedades mortales.

Clasificación de los Hidratos de Carbono

Los carbohidratos están clasificados en monosacáridos y polisacáridos. El término genérico sacárido es una denominación que se da a los azúcares y sus derivados. Esta es la clasificación más simple pues hay otra que los agrupa en tres y otra en cuatro: monosacáridos, disacáridos, oligosacáridos y polisacáridos.

los carbohidratos refinados y por que son malos

Hay tres azúcares simples que son de primera importancia en la salud humana: la glucosa, la fructosa y la sacarosa. También están la maltosa y la lactosa como azúcares simples, que se encuentran en menor cantidad en alimentos como los cereales y la leche. Los tres se encuentran en diferentes proporciones en cada planta y alimento. La glucosa es abundante en las uvas, la miel de abejas y en algunas verduras. La fructosa se encuentra principalmente en las frutas y en la miel de abejas (en menor proporción) y la sacarosa en la caña de azúcar estando en su mayor proporción junto a la fructosa y la glucosa que se encuentran en cantidades inferiores.

La glucosa tiene propiedades y características especiales para ser el azúcar de nuestra sangre o la glicemia, y se almacena en el hígado y en los músculos como energía de reserva. Es la evolución de los azúcares en nuestro organismo que la produce o genera para que esté disponible a cada momento cuando sea necesario.

Ahora bien, es preciso advertir que la glucosa de producción industrial (utilizada para la elaboración de mermeladas, jarabes y muchos otros productos comestibles) es una substancia pura que ha sido completamente refinada (desnaturalizada); por lo tanto, no es ésta la glucosa de la cual estamos hablando en su estado natural diferenciada de ese carbono aislado muy “útil” en la producción industrial de alimentos.

Los polisacáridos o azúcares compuestos son los almidones presentes en los cereales y las féculas. Por su complejidad, su digestión es más lenta y detallada que los azúcares simples de las frutas que son de rápida absorción.

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